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Dojo da LuzAikido · Lisboa
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El arte de la relación

Aikido, un arte marcial para la vida.

Una disciplina de desarrollo físico, mental y relacional, inscrita en la tradición de los budo japoneses.

01

Equilibrio antes que fuerza.

El Aikido es una disciplina marcial basada en la defensa personal cuyo propósito real es el desarrollo integral del individuo.

Su técnica prioriza el equilibrio y la coordinación frente a la fuerza y la velocidad. La relación constante con el compañero permite descubrir y dominar gestos y tensiones.

02

Origen y tradición.

El Aikido fue fundado en la década de 1920 por Morihei Ueshiba después de una práctica intensa de diferentes artes marciales.

Pertenece a la tradición del budo: disciplinas educativas de búsqueda que transformaron antiguas técnicas de guerra en caminos de perfeccionamiento humano.

03

Una respuesta original al conflicto.

El Aikido no busca destruir ni disuadir al otro. Considera el conflicto una situación de comunicación y procura controlar la agresividad para que ambos salgan de la espiral de violencia.

Este enfoque humanista sitúa la práctica más allá de la autodefensa inmediata.

04

Principios y métodos.

Las técnicas de proyección y control no se realizan en oposición directa: reciben, guían y transforman el impulso del atacante.

Centro, disponibilidad, vigilancia, ritmo y fluidez unen el rigor marcial a una forma armoniosa de movimiento.

05

El Dojo, lugar de la Vía.

El Dojo es un espacio-tiempo de práctica regido por reglas que orientan la actitud y la atención.

El ambiente busca ser estimulante y protector, atento y distendido, riguroso y liberador.

06

¿Quién puede practicar?

Como la realización técnica no depende del potencial físico, personas de edades, cuerpos y experiencias muy diferentes pueden encontrar su lugar.

La práctica se adapta a las disposiciones y límites de cada persona, desde la infancia hasta edades avanzadas.

O-Sensei

Morihei Ueshiba

1883–1969

Tras estudiar diversas tradiciones marciales, Morihei Ueshiba desarrolló el Aikido como una vía de transformación personal y reconciliación.

En 1948 el Aikikai fue oficialmente restablecido. El Hombu Dojo de Tokio se convirtió en la sede mundial de la disciplina, hoy dirigida por la familia Ueshiba.

La familia Ueshiba

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